Perfíl 3D.
Junto al Pont d'Cebers, dejamos aparcados los coches.
Siguiendo una asfaltada pista, dejamos atrás, esta colorida vivienda.
Llegamos al parking superior, donde abandonamos el asfalto continuando hacia la derecha, dejando a la izquierda la pista por la que regresaremos.
Por marcada senda, pasamos junto a las casas de Passette.
Punto, donde se inicia el espectacular recorrido del Chemin de la Mature.
Vistas, del Fort del Portalet y la sinuosa pista que accede al mismo.
A la izquierda, se observa el camino tallado en la roca, el cual vamos a recorrer.
Avanzamos cómodamente, por el tallado camino del Chemin de la Mature.
A nuestra derecha, tenemos un gran patio.
Un vistazo, hacia el espectacular camino recorrido, del Chemin de la Mature.
Continuamos elevándonos, llevando a nuestra derecha, el barranco de las Gorgas del Infierno.
El grupo, en el Chemin de la Mature.
Tras dejar atrás, los acantilados del Chemin de la Mature, avanzamos entre frondosa vegetación.
A nuestra izquierda, dejamos las Granjas de Perry.
Entre un cerrado pasillo de hayas, avanzamos sin apenas ganar desnivel.
Llegamos a esta señalizada bifurcación, donde seguimos recto unos 150 metros hasta llegar al Pont d'Trungas,dejando a la izquierda la senda por la que luego continuaremos.
Yeray y Manuel, en el Pont d'Trungas.
De nuevo en la senda que habíamos abandonado, alcanzamos una nueva bifurcación, en la cual continuamos hacia la izquierda.
Entre el sombrío hayedo, seguimos adelante.
En el largo Col d'Arras, donde abundan los pastos, salimos a terreno despejado.
Las vacas, pastan placidamente en el Col d'Arras.
El grupo, en el punto donde decidimos almorzar.
Tras el almuerzo, dejamos a la izquierda un pequeño abrevadero, e internándonos de nuevo en el bosque, abandonamos el Col d'Arras.
Entre el altivo hayedo y por senda poblada de hojarasca, seguimos avanzando.
Nuevamente, alcanzamos una bifurcación, donde continuamos hacia la izquierda, dejando al frente, la senda que se dirige a la localidad de Etsaut, la cual visitaremos más tarde.
Con vistas hacia el valle de Aspe, descendemos entre frondosa vegetación.
La senda nos deposita en esta pista de tierra, la cual nos llevará enseguida a desembocar a una de asfalto.
Entre verdes prados, perdemos altura por la asfaltada pista.
A la izquierda, nos llama la atención una casa construida totalmente de madera.
Llegamos al parking superior, donde conectamos con el itinerario de la subida. A la derecha, se observa la pista que habíamos tomado a primeras horas de la mañana.
Llegada al parking del Pont d'Cebers, donde habíamos dejado los coches.
Finalmente, con el fin de tomar unas cervezas, visitamos la pequeña localidad de Etsaut, situada a dos escasos kilometros del Pont d'Cebers.